¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora?… Preguntas que nos hemos hecho miles de veces, cuando nos pasa algo, y no entendemos.
¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora?… Pues sí, me las habré hecho, no mil, sino diez mil en mi vida. No entendemos lo que pasa y por qué nos pasa la mayoría de las veces. En muchas ocasiones nos han dicho que apuntemos lo que soñamos, que tengamos un diario de sueños para recordarlos y al cabo del tiempo si los leemos nos dan respuestas: pero… ¿Qué queréis que os diga? … A mí me da pereza.
¿Por qué a mí? ¿Por qué ahora?
Pienso que, si me toca a mí, no es porque el universo diga: “ahora te mando a ti el marrón porque me apetece”; es porque nos pasa a todos. Y… ¿Por qué ahora? Porque cada cosa tiene su tiempo. Todo tiene su momento para gestarse y no puede ser antes ni después. El universo lo hace bien. Somos nosotros los que queremos quitarnos las cosas de encima, acelerar cambios, tener una relación sin estar preparados. Si entendiésemos bien el universo y sus leyes -que podéis leer en compartiendo luz- y además las aplicáramos en nuestra vida las siete leyes en un día cualquiera, podrían salir mejor las cosas. Podrían… no… Seguro que saldrían mejor las cosas.
Comprenderíamos el por qué de la mayoría de los acontecimientos, sabríamos por qué ahora y no antes; pero no, buscamos información y la leemos; eso sí “qué interesante es esto” pero no nos preocupamos de más. Y que conste que me pongo la primera. Lo de las leyes sí lo voy aplicando: las siete leyes del éxito las llevo casi a rajatabla porque son más fáciles y es una cada día de la semana, pero, lo que os dicho al principio de escribir los sueños, para nada; alguno escribo por ahí, pero luego se me olvida.
El otro día escuché una frase y pensé que tenía toda la razón. A ver qué os parece: “para entender el final hay que volver al principio“. Y ahora añado yo: ¡eso si te acuerdas!.
Muchas gracias por entrar. No dejéis de leer los enlaces, a ver si nos ponemos las pilas y empezamos a trabajarnos en serio. Ah… y, si no os importa, dar BUZZ en mi blog.