¿Será mi mente?… esto me pregunto cada vez que pasa una cosa sin explicación en mi vida, ya sabéis que soy cabezona para todo.
¿Será mi mente?… Pienso que a todos nos han pasado cosas extrañas, sin explicación racional, pero antes de pensar que puede ser una señal, un contacto , un mensaje o algo que no es de este mundo, le damos mil vueltas a ver si encontramos la respuesta en lo que conocemos. Pues bien, hay un estudiante ruso que se llama Yuri Bérland que afirma haber encontrado la fórmula matemática que demuestra que existe el más allá, esto es muy interesante, os lo aseguro, la ciencia va entrando poco a poco por el “aro”. No dejéis de leerlo, merece la pena.
¿Será mi mente?
Todos los sueños donde hay un mensaje del más allá, en las meditaciones donde se “comunican conmigo”, las corazonadas, la intuición, las premoniciones… a todo se le busca una explicación lógica, no vaya a ser que nos tomen por “raritos”. No contamos nuestras experiencias “raras” por eso ¿qué van a pensar?… Y entonces nos callamos y nos llevamos el secreto a la tumba. Hay que abrir la mente, parece que andamos con “orejeras” “si no lo puedo ver no existe”, eso es lo que queremos pensar, pero no son así las cosas, hay un mundo infinitamente más grande, misterioso y hermoso que no vemos.
¿Que cómo se ve?… Abriendo la mente, dejando que las cosas se manifiesten y terminando con las limitaciones que nosotros mismos nos ponemos. Muchos me habéis escrito cuando habéis leído lo que escribí sobre la muerte de mi madre esta semana, unos me decís que habéis experimentado cosas parecidas, otros que os gustaría vivírlo. Bueno, yo lo único que puedo decir es que empecemos a ver estas cosas como naturales, hay mucha información del universo que no vemos y la creemos porque la ciencia lo dice. No dependamos de si la ciencia lo da por cierto o no -que por cierto, ahora está demostrando muchas cosas como la intuición y premonición-. Lo mejor es -como digo- abrir la mente, los que están al otro lado nos escuchan y saben lo que sentimos, estamos conectados, lo que pasa es que si nos cerramos no podremos hacer nada, ni ellos ni nosotros. Pensemos: si todo y todos estamos conectados, una parte de ese todo son ellos, y además, no hay que tener miedo, son seres que nos han querido mucho es la tierra ¿qué mal nos van a hacer?.
Bueno, ya termino os dejo aquí los enlaces de los post de la muerte de mi madre y tres más, que fueron unas cartas que le escribí cuando me sentía frustrada con ella, la pobre solo intentaba comunicar conmigo y yo ni me “coscaba”, así que me hacía sentir mal porque creía que quería fastidiarme.
Os las pongo por orden para que veáis la evolución del tema.
Muchas gracias por entrar, nos ayudáis mucho entrando en nuestra Web www.dudeklatero.com y todos nuestros blog. Mil gracias otra vez.