No-mente, gracias

No-mente gracias… siempre estamos oyendo el parloteo incesante en nuestra cabeza, bla, bla, bla, pero esa voz somos nosotros mismos y lo podemos controlar.

No-mente gracias, no quiero ese parloteo. Me hace sufrir, mi cabeza de vueltas, me preocupo por cosas que aún no han pasado y lo más seguro es que ni pasarán. No-mente gracias ¿por qué no te callas? No quiero oír lo que me dices. Si hablas que sean cosas positivas, -pero esas son pocas veces-.

No-mente

El significado de no-mente es difícil de entender, hay que asimilarlo, estamos oyendo la conversación continua, el monologo incesante en nuestra cabeza que es el que nos fastidia la realidad, la deforma, la trasforma, le da vueltas y vueltas hasta que de realidad no queda absolutamente nada. ¿Habéis vivido alguno de “esos momentos” super especiales que duran poco -poquísimo- en que de pronto te ves sumergido más allá de los confines del mundo y del universo? Son momentos maravillosos en los que dices !ahhhh si me pudiera quedar así! en ese momento “la vieja cotilla se ha callado”… pero no dura, de pronto entra otra vez y se acabó el momento especial.

Si prestáramos atención a todo lo que dice, constantemente, nos volveríamos locos, literalmente… solo prestamos atención al pensamiento o pensamientos dominantes, o patrón de pensamiento dominante; ya sabemos que nosotros no somos nuestra mente, nosotros no somos los que escuchamos, estamos manipulados por ella… si se callara estaríamos viviendo en en esa nube especial siempre. Nuestro falso yo está formado por patrones de pensamientos erróneos, creencias falsas, la educación que hemos recibido, la influencia social… nos implicamos emocionalmente con nuestros pensamientos, los juzgamos y también juzgamos y rechazamos a las personas que no piensan o actúan según nuestro manera de pensar y actuar y el pensamiento se convierte en palabra, la palabra en acción y ahí ya la empezamos a liar y a tener conflictos internos y externos.

No-mente y ser iluminado

.¿Podríamos callar a la vieja para siempre? No, o sí, si eres un ser iluminado; ser iluminado no es ninguna jerarquía espiritual, ni tienes que ser un maestro, cada persona tiene su propia iluminación, de hecho, creo, que nacemos iluminados, pero esa luz la tapamos con poco a poco a lo largo de la vida con toda la basura mental que le metemos. No sabemos -la mayoría de las veces- cual es nuestra misión en esta vida, igual hemos venido para fastidiar a otro y ayudarle así en su desarrollo y crecimiento personal, ¿que sabemos? No podemos juzgar a nadie por lo que haga, a lo mejor es lo que ha venido a hacer aunque no lo comprendamos. Yo no se a que has venido tú, y a penas puedo sospechar a que venido yo, puedo tener una pista; cuando hago algo y me quedo !biennnn!, satisfecha conmigo misma, alegre, positiva, tranquila… eso me indica que voy por el camino indicado, mi camino, mi misión.

Todos y cada uno tenemos nuestra misión, pero tu misión no es mi misión, por lo tanto mi iluminación no es la tuya, si consigues realizar tu misión, te habrás iluminado en esta vida, te sentirás satisfecho, pleno, tranquilo, con serenidad y luz interior que trasmitirás al exterior y te verán como una persona especial, con carisma, atracción, una persona que ha conseguido vencer todos sus conflictos internos, que ha crecido como persona, que ha crecido espiritualmente y ha llegado a su tope en esta vida, por lo menos en ésta.

Quizás volvamos en otra vida para experimentar algo diferente, el alma necesita experimentar todos los estados del ser para evolucionar y cada vez que volvemos tenemos la oportunidad de iluminarnos con otra experiencia de vida y si lo hacemos podremos sentarnos y decir !misión cumplida, buen trabajo!… todo está superado, estoy limpio y sin cargas, la mente no da el follón porque hace tiempo que dejaste de hacerle caso, vives uno de esos momentos especiales en los que parece que has alcanzado el cielo ¿te parece difícil?… Bueno, fácil no es.

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no-mente
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6 thoughts on “No-mente, gracias”

  1. Hola Rosa

    Que dificil contar algo de la loca de la casa, tal como la llamaba Santa Teresa.

    Estoy de acuerdo, “ser iluminado no es ninguna jerarquía espiritual, ni tienes que ser un maestro, cada persona tiene su propia iluminación.”

    Me gustaron mucho tus palabras

    Besos

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