Manipulación y poder de los padres sobre sus hijos. ¡Que triste! ¡Que sufrimiento! querer moldear a una persona a tu imagen y semejanza sin respetar su personalidad o por ¡el que dirán!
Lo que voy a relatar aquí es una novela que podría ser perfectamente mi vida y la de muchos otros. He vivido con mi madre la misma situación y pensé ¿porque no escribir sobre ésto?. Habrá muchas personas que se sientan como yo ¿que pasa? ¿Que por tener el título de padre o madre ya tienes derecho y poder sobre tus hijos? ¿Ya puedes manipular porque son “tuyos” de tu propiedad?
Manipulación y poder de los padres
Este tema me ha hecho pensar porque estoy leyendo un libro de una chica que, desde pequeña, ha sufrido -y digo bien, sufrido- a una madre inestable que la quería pero la hizo padecer mucho en su infancia, adolescencia y juventud hasta que se fue de casa de sus padres pretendiendo librarse. Pero, aun así, no se puede desprender del poder psicológico que su madre ejerce sobre ella. El caso es que no quiere a su madre, no la aguanta, no le tiene cariño; pero ese poso sigue ahí. Nadie lo sabe, de puertas para afuera, su madre es una mujer encantadora y la protagonista no cuenta nada a nadie, ni a sus amigas.
El caso es que pasan los años y, por circunstancias de la vida, la madre cae enferma y se tiene que hacer cargo de ella. La madre ya es una anciana y necesita a su hija para todo; su carácter es el mismo y pretende seguir ejerciendo su poder y su control pero ya las cosas han cambiado en la protagonista -eso cree- si no fuera por ella, su madre se habría quedado en desamparo y a su suerte. Pero aunque la protagonista no lo admita el poder de su madre sigue ahí sobre ella como una losa, es algo tan “incrustado” y cristalizado en su psique que no lo puede deshacer.
Manipulación y el poder de los padres “culpabilidad”
Y aquí viene el “meollo” de la cuestión: la protagonista no siente cariño, ni amor, ni compasión por su madre, como ya he dicho, y se siente tremendamente culpable por ello. Desde pequeña le han enseñado que hay que querer a los padres, que es lo normal, lo natural; se lo enseñaron así, ha oído lo mucho que sus amigas quieren a sus madres, que les cuentan sus cosas, que confían en ellas, pero ella jamás lo vivió y esa culpa es la que tiene a la protagonista del libro metida en una marea de emociones contradictorias. Desearía sentir, algo por su madre que es mayor y está enferma, pero no puede. Con los demás sí, pero no con su madre. Se debate continuamente en la culpabilidad y para sentirse mejor se revuelca en los malos recuerdos para poder quitársela de encima. De una forma y de otra se está haciendo daño a si misma.
Esto que te he relatado es una novela, pero casos como éste y peores hay a montones: ¿Crees que una persona que ha sufrido a causa de su madre o padre tiene que quererlos por el simple hecho de ser sus padres? ¿Tiene una persona que castigarse por no sentir lo que se supone que debería sentir?.
El tema me sigue doliendo, no tanto, pero a veces aparece y me atormenta. ¡Que cuidado hay que tener con los hijos!. ¿Que cuesta quererlos tal y como son y no intentar moldearlos a tu antojo?…