Conectando con el niño es un ejercicio emocionante y fácil que deseo compartir con vosotros. Es un gustazo, os lo aseguro.
Conectando con el niño es un ejercicio gratificante y bastante revelador. Es muy curioso, la primera vez que lo hice “mi niña” estaba bastante abandonada. Apareció tímida y vergonzosa, así era yo de pequeña, me vi perfectamente, experimenté lo que sentía en aquellos tiempos, no es que estuviera abandonada por mis padres y descuidada, es que yo lo sentía así, era mi percepción, ¿por qué?.
Conectando con el niño
Conectando con el niño. Como os digo, la primera vez vi a mi niña abandonada, triste, tímida y vergonzosa. Era así realmente, tenía una obsesión tremenda con mi madre. Recuerdo que le preguntaba muchas veces si me quería, mi madre no lo entendía. Yo soy hija única y ella tenía una relación conmigo enfermiza como de propiedad, por eso no entendía que le preguntara eso. Pero descubrí -o eso creo- el misterio a través de practicar este ejercicio.
¿Qué pasaba? pues pasaba que los niños graban en el subconsciente todo lo que ven y perciben, con su forma de sentirlo, con su conciencia de niño y yo percibí abandono por parte de mi madre, ¿por qué?… un año después de nacer yo tuvo un bebé muerto, una niña, y al año siguiente tuvo un niño que vivió cinco días y aunque eso lo sabía, era algo de lo que no se hablaba mucho y estaba como muy lejano. ¿Qué hizo mi madre? Tomaba pastillas para dormir casi todo el día y evadirse del dolor, ¿qué sentía yo? “¿Qué le hice a mi mamá que no me hace caso?”. Ahí está el misterio. Por eso es un buen ejercicio, se descubren cosas que ahora comprendes y puedes perdonar a la otra persona, yo estuve bastante pegada a mi madre hasta los once años y un día sin más -algo tendría en el subconsciente que saltó la alarma- la rechacé de pleno. Murió en abril, han pasado unos meses, mi niña se abrió por fin y comprendí, me mostró el sufrimiento que tuve de bebé. Enlace recomendado el niño
Conectando con el niño, ejercicio
Vamos a empezar buscando una foto que nos guste de cuando éramos pequeños, la más llame la atención. Vamos a tenerla presente para recordar cómo éramos.
- Hacemos tres respiraciones profundas, pasamos a la torácica y después a la abdominal. Respiramos normalmente y suave inspirando por la nariz y soltando por la nariz igualmente. Enlace recomendado respiración ¿sabemos respirar?
- Céntrate en la respiración, no juzgues lo que veas, deja pasar los pensamientos, no te impliques con ellos.
- Cuando estés así un rato notarás que empiezas a soltarte, deja todas las tensiones, físicas, mentales y emocionales, en ese momento no te importa nada ni nadie. enlace recomendado relajación, como ayudarnos nosotros mismos
- Imagínate a ti de pequeño, como eras en esa foto que te ha gustado; te puedes quedar boca arriba si estas bien o ponerte en posición fetal, que es la primera que tenemos en el vientre de nuestra madre antes de nacer; tu ser y tu alma la reconocen como amor y protección inmediatamente.
- Llama a tu niño cariñosamente y cuando lo veas cógelo con delicadeza, tráelo hacia ti abrázalo, dale cariño, háblale, dile que lo amas, como si fuera tu hijo -a veces, al principio, se siente un cierto rechazo, es tu mente, no la dejes intervenir, apártala a un lado y sigue-.
- Lo puedes vestir, bañar, jugar con él, lo que te salga en ese momento.
Cuando creas que es suficiente despídete con amor y le dices que volverás, hazlo y cuenta con él para que se abra y confíe en ti. Disfrútalo.
A mi niña le costó trabajo abrirse. Ahora conecto con ella y se tira a mis brazos, está contenta, es feliz, muy linda e inocente. Ella me va mostrando como sana esa parte de mi, al principio estaba echa polvo y ahora va mejorando poco a poco, solo tienes que ver a tu niño para saberlo.
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Buen post, un montón de buena información aquí. Me sentía solo cuando yo era un niño, por lo que incluso con padres amorosos, donde nunca he tenido que prescindir. Como yo, la única hija, después, cuándo hermana fui de casa, he creado mi propio mundo. Recuerdo claramente una gran parte de mi infancia pasado. Hacer las paces conmigo mismo fue el más difícil. Después de aceptar que me ha ayudado a amo a mí más.
Gracias por compartir este post esclarecedor Rosa Baena